Si la afortunada hubiese sido yo.. .

Hoy ha sido un día duro; estaba ya bastante agotada por la mañana. Pero es que me han sucedido cosas intensas qué me han agotado.

Hace tiempo aprendí que hay que echarle morro a la vida. Será por eso por lo que he fracasado.. Je je!

Y hoy me ha vuelto a quedar claro. Te ponen una oportunidad en bandeja, la coges, pero no quieres gestionarla, y termina afectando negativamente a otras personas.

Lamentablemente, no me ha tocado a mi dicha oportunidad. Pero si algún día la tengo, estaré tan agradecida qué daré el 100%.

Por mi y por los que le rodean.

Decepción.

Hay veces que sientes qué la vida es injusta. Que por mucho que luchas y trabajas, no recibes ninguna recompensa.

Siempre he oído frases del tipo, cada esfuerzo tiene su recompensa, o, no hay que mirar hacia atrás y seguir luchando.

Pero ¿que pasa cuando una y otra vez se repite la misma historia? Luchas, te caes, vuelves a intentarlo… Pero creo que hay un momento en el qué se te quitan las ganas de seguir esforzándote.

La verdad, ya estoy un poco asqueada con todo esto. Debería tirar la toalla.

Primavera.

No sé si es el tiempo, el echo de que he estado encerrada durante este invierno o que ahora te veo menos…..

Desde hace unos días, sólo me apetece ir al parque contigo. Estás descubriendo los pájaros, el agua, los niños…. Y a mí me encanta sacarte de casa y ver tus ojos de asombro ante todo.

Y yo estoy redescubriendo mi vida. Estoy aprendiendo a disfrutar de las pequeñas cosas, a reír ante la vida y a cambiar mis puntos de vista.

He pasado un invierno duro; encerrada en casa, apática y casi depresiva.

Pero ahora la primavera, también ha llegado a mi vida.

No sé lo que siento.

La verdad es que siempre he soñado con que encontraría un príncipe azul para mi. Qué me diría que me quería y no pararía de abrazarme y besarme.

Pero la realidad ha sido bien distinta.

No sé si me acerqué a ti por amor o por no quedarme sola. O incluso por darme también esa cierta libertad que tanto me gusta.

Pero yo necesito más. Siempre he necesitado más y tu me lo das a cuentagotas.

He pensado muchas veces en dejarlo, en marcharme, pero siempre me terminadas convenciendo y yo pensando que sería de otra manera.

Y así una y otra vez. Y una y otra vez… y ahora hemos tenido un hijo.

Sí, nos ha llenado la vida. Nos hace inmensamente felices. Pero yo sigo teniendo la misma sensación.

Los primeros días como madre son muy duros y, la verdad, yo necesitaba mucho más de lo que me diste.

Ahora, ya no sé qué hacer con esto. Tu no vas a cambiar y yo no sé si quiero que seas mi príncipe azul.

Agotamiento

Es viernes y estoy agotada.

Efectivamente, ser madre y trabajar fuera de casa es muy duro. Y eso qué mi hijo es un ángel y nos deja descansar todas las noches.

Siempre me he preguntado de dónde sacaban fuerzas mis compañeras mamás y ahora entiendo que los niños te dan nuevas energías. Su sonrisa, sus caritas, etc.. son lo que hacen que estés al pie del cañón.

Pero hoy es viernes y el cañón ha podido conmigo y me ha derribado por completo.

Mañana, más y mejor junto a mi pequeño.

Gracias.

Hoy es uno de esos días en los que tengo que dar gracias a la vida y a la gente que me rodea.

Mis padres, desde muy pequeña, me enseñaron a dar gracias hasta por el más mínimo detalle que me ofrecía alguien. Y desde entonces, procuro darlas.

Pero no darlas sólo cuándo recibes algo bueno, sino también ante el más mínimo gesto de ayuda de alguien.

Y por eso, y cómo hoy los he recibido a raudales, lo tengo que decir bien alto. GRACIAS.

Te debo tanto

Nunca pensaría que fuese así.

Vivía más pendiente de otras cosas, preocupada todo el día por la estabilidad profesional y salarial.

Pero de repente, llegaste a mi vida. Me diste energía, me empoderaste y me hiciste ver qué hay que disfrutar de cada instante, cada momento.

Ya me lo decía la gente de mi entorno, “te cambiará la vida”. Pero pensaba qué era más en un tema organizativo que de perspectiva.

Y me la has cambiado. Mira como me la has cambiado.

Entre otras cosas, has conseguido que retome la escritura que la tenía tan dejada. Utilizar las palabras para escribir lo que siento, lo que me haces sentir.

Gracias.